El aeropuerto de Andorra La Seu llega a los 10 años con la aprobación de la maniobra IFR con GPS, 8 hangares construidos, 5 en vías de construcción y 5 empresas instaladas

El aeropuerto de Andorra – La Seu d’Urgell cumple diez años desde que se reabrió después de estar cerrado al tráfico desde el año 1984.

La actividad en el aeropuerto ha quedado patente no sólo en el número de operaciones sino también en la construcción de hangares. Desde su inauguración en 2010, cuando había sólo un hangar, se ha pasado a tener 8 actualmente. Se han abierto dos promociones de hangares y este 2020 se han adjudicado 5 hangares más, que completan las promociones realizadas. Con esta adjudicación se ha llenado todo el perímetro de la plataforma del aeropuerto. De aeródromo privado a aeropuerto comercial IFR. Ahora que el aeropuerto cumple 10 años en funcionamiento, la infraestructura incorpora una maniobra de vuelo instrumental basada sólo en GPS, una tecnología de alta precisión que se implementa por primera vez en España, y que facilita el aterrizaje en condiciones meteorológicas desfavorables.

Gracias a esta maniobra, las compañías aéreas o vuelos chárter tienen más posibilidades de ofrecer vuelos de manera regular en el aeropuerto.

En una primera fase, en 2010, el aeropuerto abrió como aeródromo de uso restringido, después de haber realizado los estudios necesarios para analizar el cumplimiento de la normativa de la infraestructura y de las necesidades mínimas de inversión para a su reapertura. En esta fase se realizaron las obras para adecuar la infraestructura existente para la reapertura al tráfico y que consistieron en pavimentar la pista y la plataforma, incorporar nuevos sistemas de balizamiento, remodelar los edificios y la instalación de una nueva estación de combustible.

Posteriormente, en 2014, valorando el potencial comercial del aeropuerto gracias a su ubicación geográfica, se firmó un acuerdo entre el Gobierno de la Generalitat de Catalunya y el Gobierno de Andorra para adecuar el aeródromo de aviación general como aeropuerto comercial, lo que supuso una inversión adicional de 1 MEUR.

La adecuación consistió en mejorar la pista, remodelar el edificio para adaptarlo a una pequeña terminal de llegadas y salidas, incorporar una estación meteorológica y equipar la torre de control con el sistema AFIS para dar servicio comercial. Esta reconversión ha conseguido que empresas, como Helitrans, crezcan en número de trabajadores y de helicópteros y también ha promovido la llegada de nuevas empresas que, en algunos casos, también construyen hangares. Es el caso de TSA (El teu Soci Aeri), que ofrece servicios de aerotaxi; PFC, que ofrece servicios de mantenimiento; Pipistrel, que comercializa aeronaves; y escuelas de formación, entre otros.

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